Pragmatismo para gobernar: un modelo de gestión con resultados
Por Pedro Spadaro
Gobernar es, ante todo, resolver problemas reales de personas reales. Esa convicción ha guiado mi trayectoria como servidor y funcionario público desde 1999, me he desempeñado como congresista de la República representando al Callao, alcalde de Ventanilla, el distrito más poblado y extenso del Callao y hoy, alcalde de la provincia constitucional del Callao. A lo largo de estas responsabilidades he aprendido que las ideologías rígidas, cuando no dialogan con la realidad, terminan alejando al Estado de la gente. Por eso, el eje de mi modelo de gestión es el pragmatismo entendido como doctrina aplicada: hacer lo que funciona, medirlo, corregirlo y volver a hacerlo mejor.
El pragmatismo no es improvisación. Es método. Parte de un diagnóstico honesto, define objetivos claros y prioriza acciones con impacto verificable. En contextos urbanos complejos como el Callao y Ventanilla, donde convergen desafíos de seguridad, infraestructura, servicios básicos y cohesión social, gobernar exige decisiones oportunas y coordinación efectiva. Mi modelo se apoya en tres pilares: resultados, articulación y rendición de cuentas. Los problemas de la población no los resuelven las ideologías sino las acciones concretas y aplicamos lo que funciona sin importar del modelo o ideología que la sustenten.
Primero, resultados. Cada política pública debe traducirse en mejoras tangibles. Eso implica pasar del discurso a la ejecución, del anuncio a la obra terminada, del plan al servicio funcionando. La gestión por indicadores permite saber qué avanza y qué no, y actuar en consecuencia. No se trata de prometer más, sino de cumplir mejor.
Segundo, articulación. El pragmatismo reconoce que ningún nivel de gobierno puede hacerlo todo solo. Por ello, impulsamos una gestión que integra municipio, gobierno regional, Ejecutivo, sector privado y la comunidad.
Tercero, rendición de cuentas. Gobernar con pragmatismo implica transparencia y evaluación permanente. Informar, escuchar y corregir fortalece la confianza pública, por ello pusimos especial enfoque en la obtención del ISO 37001 – Sistema de Gestión Antisoborono e ISO 9001 (sistema de Gestión de Calidad), algo poco común de obtener en la gestión pública en el Perú.
Un componente clave de nuestra gestión ha sido entender que cada barrio tiene necesidades distintas y soluciones específicas. Por ello hemos implementado soluciones focalizadas y transversales priorizando acciones donde el impacto social es mayor y el tiempo de respuesta es menor. La cercanía con los vecinos no es solo presencia; es capacidad de respuesta.
Asimismo, la seguridad ciudadana, el orden urbano y los servicios públicos requieren decisiones firmes y coordinadas. El pragmatismo entiende que el bienestar no espera. Actuar con rapidez, dentro del marco legal, y sostener las políticas en el tiempo es fundamental para consolidar avances, recibimos un Callao sin una sola cámara de seguridad y servicios públicos en estado crítico, hoy el Callao es una de las ciudades con el sistema de seguridad más moderno del Perú y de las primeras en ejecución de servicios públicos de calidad.
No podemos dejar de referirnos al componente humano, gestionar la ciudad nunca puede ser eficiente sin que ello tenga un enfoque en el desarrollo integral de los niños, jóvenes, adultos y adultos mayores.
Finalmente, gobernar es formar equipos. Un liderazgo pragmático convoca talento, delega con claridad y exige resultados. La política pública se construye con técnicos, trabajadores municipales y aliados comprometidos. Cuando el equipo comparte objetivos y método, la gestión se vuelve eficaz.
Nosotros no seguimos el modelo como dogma, sino que la consideramos una herramienta. El pragmatismo aplicado es una forma de respeto a los ciudadanos: respetar su tiempo, sus recursos y su derecho a vivir mejor. En un país caracterizado por la excesiva burocracia que frena los proyectos, ésta ha sido, y seguirá siendo, la brújula de mi gestión.
Resumen y contexto
Resumen (clic para ver)
Pragmatismo para gobernar: un modelo de gestión con resultados Por Pedro Spadaro Gobernar es, ante todo, resolver problemas reales de personas reales. Esa convicción ha guiado mi trayectoria como servidor y funcionario público desde 1999, me he desempeñado como congresista de la República representando al Callao, alcalde de Ventanilla, el distrito más poblado y extenso del Callao y hoy, alcalde de la provincia constitucional del Callao. A lo largo de estas responsabilidades he aprendido que las ideologías rígidas, cuando no dialogan con la realidad, terminan alejando al Estado de la…











