Principales errores en comunicación política de las y los legisladores
Por: L. Antonio Domínguez López
La comunicación política no es exclusiva de las campañas electorales o el manejo de redes sociales de un candidato a un cargo de elección popular. Ni siquiera es sinónimo de contar con una persona, community manager, que publique en redes sociales.
Prefiero recordarla como “el conjunto de mensajes que circulan al interior de un sistema político y que condicionan su actividad” por Bobbio, Matteuci y Pasquino en el libro Diccionario de Política.
Esta misma actividad está presente en todos los niveles de gobierno que conocemos: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Sin embargo, donde ahonda más la utilización y creación de contenidos políticos provienen de los 2 primeros. En esta ocasión, me enfocaré en el trabajo legislativo.
Como bien dice la conocida frase “Lo que no se comunica, no existe”, lo mismo suele pasar en el trabajo de las y los legisladores de cualquier país. ¿Cómo van a informar de su trabajo, logros y gestiones que los posicione para contender en las próximas elecciones? ¿Cómo refirmarán su autoridad e influencia política?
De eso se trata la comunicación política, transformar el trabajo en el congreso y en el territorio a lenguaje ciudadano. Pensar siempre desde la óptica de la ciudadanía qué es lo que necesita conocer, a quién acudir en casos de gestiones y saber cómo distribuir la información a distintos públicos.
El primer error es menospreciar la necesidad de tener un equipo o un especialista en comunicación. Cualquiera puede crear contenido en redes, cualquiera puede escribir un comunicado y todos tenemos teléfonos celulares con una buena cámara para tomar fotografías, pero hacerlo correctamente y de forma interesante, es muy diferente.
Segundo: la clase política cree que los Community Managers son “todólogos”, que pueden tomar fotos, grabar y editar vídeos, redactar textos y guiones, publicar en redes sociales y crear la estrategia general.
El Community Manager se enfoca exclusivamente de la gestión de redes sociales: publicar el contenido, responder comentarios y mensajes privados, revisar estadísticas de rendimiento y seguir la estrategia dictada previamente por alguien más.
Si bien es cierto que los presupuestos son ajustados y muchas ocasiones abusan en que una sola persona se dedique a atender su comunicación, no hace falta recordar un poco de empatía por el sobreesfuerzo.
Un dato: Comúnmente un asesor legislativo en comunicación realiza el trabajo de un equipo digital integrado mínimo por 6 personas (estratega, fotógrafo, videógrafo, editor, redactor y diseñador gráfico).
Tercero: Los comunicados no se publican en redes sociales. Entendamos que este contenido está enfocado para la prensa escrita y digital, no para la ciudadanía. Es aburrido y “mucho texto” para una sola imagen. Los comunicados no se postean, se envían por otros canales de comunicación como WhatsApp y correo electrónico.
Cuarto: Hablar como político todo el tiempo. Si van a grabar un vídeo en territorio, explicando una iniciativa o emitiendo un posicionamiento, no hablen con tecnicismos. La ciudadanía “de calle” no está acostumbrada a los términos políticos-legislativos, se necesita adaptar el lenguaje siempre. Buscar un lenguaje cercano, sencillo y coloquial conecta más que un diálogo sumamente técnico.
Quinto: Olvidar el personalismo y olvidarse del pueblo. El contenido en redes sociales debe llevar un equilibrio entre trabajo legislativo, territorio y vida personal. Ser más auténticos, sencillos y honestos. La gente quiere ver información sobre programas sociales, resolución a sus demandas y gestiones en servicios públicos, así como la vida pública (que se puede mostrar) del legislador. No todo el contenido es hablar de “Yo”, también poner al pueblo al centro de la conversación.
El trabajo de la comunicación política en el poder legislativo es tan importante como presentar iniciativas y trabajo en territorio, pero si no se encuentra la forma de comunicarlo a la ciudadanía, no existirá en el colectivo imaginario.
Resumen y contexto
Resumen (clic para ver)
Principales errores en comunicación política de las y los legisladores Por: L. Antonio Domínguez López La comunicación política no es exclusiva de las campañas electorales o el manejo de redes sociales de un candidato a un cargo de elección popular. Ni siquiera es sinónimo de contar con una persona, community manager, que publique en redes sociales. Prefiero recordarla como “el conjunto de mensajes que circulan al interior de un sistema político y que condicionan su actividad” por Bobbio, Matteuci y Pasquino en el libro Diccionario de Política. Esta misma actividad…












