Evangelina Moreno: legislar desde el territorio, escuchar para transformar

En un contexto donde la política suele percibirse distante, la diputada federal Evangelina Moreno sostiene que la labor legislativa solo cobra sentido cuando parte del contacto directo con la ciudadanía. Representante del Distrito 5 de Baja California, con cabecera en Tijuana, su trabajo combina presencia territorial, gestión comunitaria y una agenda legislativa centrada en derechos laborales, salud pública y migración.

En entrevista con Sufragio, la legisladora comparte su experiencia en el Congreso, los principales temas que impulsa y su visión sobre el papel de las mujeres en la política mexicana.


Diputada, ya fue electa y reelecta. ¿Qué balance hace de su experiencia como legisladora federal?

Ha sido una experiencia muy significativa. Representar a un distrito como el de Tijuana implica una enorme responsabilidad, porque no solo hablamos de Baja California, sino de una región fronteriza con dinámicas sociales, económicas y migratorias muy particulares.

La reelección es resultado del trabajo constante, del contacto con la gente y de asumir que una diputación no se ejerce solo desde el Congreso, sino también desde el territorio.


Usted insiste mucho en la presencia territorial. ¿Cómo mantiene ese vínculo con la ciudadanía?

Mi trabajo se organiza entre el Congreso y el distrito. Durante la semana legislativa estamos en la Cámara de Diputados, pero el resto del tiempo lo dedicamos a recorrer colonias, comunidades, parques y espacios públicos.

La gente nos busca para gestionar servicios, resolver problemáticas locales, canalizar trámites ante dependencias municipales, estatales o federales. Escuchar a la ciudadanía no es un discurso, es una práctica permanente. Muchas iniciativas nacen justamente de lo que no está contemplado en la ley y que la gente vive todos los días.


¿Cuáles son hoy los principales temas legislativos en su agenda?

Hay tres temas prioritarios. El primero es la reducción de la jornada laboral a 40 horas. México es uno de los países donde más horas se trabaja, y eso no se traduce necesariamente en mayor productividad. Esta reforma busca mejorar la calidad de vida de las y los trabajadores y está alineada con compromisos nacionales para aplicarse a partir de 2027.

El segundo tema es la erradicación del asbesto, un material altamente cancerígeno que aún está presente en productos de uso cotidiano. Es un asunto de salud pública que ha sido postergado por décadas y que requiere una respuesta legislativa clara.

El tercero es la ley de cuidadores, una iniciativa de gran alcance social. En México, el cuidado de personas con discapacidad o adultos mayores recae principalmente en mujeres y no está reconocido como trabajo. Esta reforma busca reconocer el derecho a cuidar y ser cuidado, así como avanzar hacia un respaldo presupuestal para quienes realizan esta labor.


Baja California es una de las principales puertas de entrada y salida migratoria del país. ¿Cómo aborda este fenómeno desde el Congreso?

La migración es una realidad permanente en nuestro estado. Hemos presentado diversas propuestas para garantizar una recepción digna de las personas migrantes, especialmente de quienes son repatriadas desde Estados Unidos.
Impulsamos acciones como registros nacionales de migrantes retornados, estrategias para su inserción laboral, protección de sus derechos patrimoniales y mecanismos de reunificación familiar. También es fundamental reconocer y aprovechar las capacidades laborales y profesionales que muchas personas migrantes adquirieron en el extranjero.


En ese contexto, ¿qué papel juega el Estado mexicano?

El Estado debe garantizar condiciones mínimas de dignidad: acceso a alimentación, salud, orientación legal y opciones reales para decidir si permanecer en el lugar de retorno o regresar a su comunidad de origen.

La migración no puede atenderse solo desde la emergencia; requiere políticas públicas estructurales y coordinación entre los distintos niveles de gobierno.


Usted ha hablado también del papel de las mujeres en la política. ¿Sigue siendo un espacio adverso?

Sí, sigue siendo un reto. Yo empecé hace más de 30 años cuando en muchos espacios había 35 hombres y una mujer, y esa mujer era yo. Hoy el panorama ha cambiado, pero persisten resistencias.

Las mujeres estamos en las comisiones, en el trabajo territorial, en la gestión comunitaria. No es un espacio que se pida, es un espacio que se toma. Y cada vez somos más las que estamos influyendo en el rumbo del país.


Su nombre ha sido mencionado como posible aspirante a un nuevo encargo. ¿Cómo asume esas versiones?

Hoy mi prioridad es el trabajo legislativo. Si en algún momento la ciudadanía considera que puedo servir desde otro espacio, sería un honor representar a Baja California.

Mi compromiso es que al estado le vaya bien, que las familias estén mejor y que las decisiones públicas respondan a las necesidades reales de la gente.


Para cerrar, ¿qué mensaje le envía a quienes la siguen desde su distrito y desde otras regiones del país?

Que seguiremos trabajando desde el territorio, escuchando y transformando esas demandas en acciones concretas. La política solo tiene sentido cuando mejora la vida de las personas.


La entrevista con Evangelina Moreno refleja una forma de ejercer la política anclada en el territorio y en la escucha ciudadana. Su agenda legislativa aborda temas estructurales del país: trabajo digno, salud pública, cuidados y migración, todos atravesados por una perspectiva social y de derechos.

En un escenario donde la representación política enfrenta altos niveles de desconfianza, su discurso insiste en una premisa básica pero poderosa: legislar no es solo votar iniciativas, sino traducir las problemáticas cotidianas en soluciones institucionales.

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