Las botas y el sombrero
Por: Jerry Jáuregui
Las botas y el sombrero de Vicente Fox no fueron solo estética ranchera: fueron un lenguaje político. En ellas había un mensaje claro de cercanía, irreverencia amable y ruptura con el molde tradicional del poder. Fox no pasó a la historia únicamente por su campaña del célebre “¡Ya!” —aunque esa palabra sintetizó la urgencia de millones—, sino porque encabezó la transición democrática del año 2000, un quiebre cultural que abrió una nueva forma de imaginar a la presidencia y a quienes la ocupan. Su estilo disruptivo, directo y humano demostró que el liderazgo también puede hablar desde la identidad, la sonrisa y la calle, no solo desde los discursos acartonados.
Hoy, de cara a las elecciones de 2027 y en medio de la revolución de la inteligencia artificial, México necesita más políticos con ese molde: líderes auténticos, orgánicos y profundamente humanizados. La tecnología puede optimizar campañas, prever tendencias y acelerar mensajes, pero sin humanidad no hay conexión real. El reto no es tener más “tinteros” digitales, sino combinar creatividad, empatía y datos para construir narrativas que conmuevan y convenzan. Fox nos recuerda que el cambio verdadero ocurre cuando la estrategia se mezcla con personalidad —y cuando las botas del poder caminan al mismo ritmo que la gente.
El marketing político del futuro no será solo velocidad ni algoritmos: será sentido. Las campañas que triunfarán serán aquellas capaces de leer emociones, no solo métricas; de contar historias, no solo repetir slogans; y de mostrar líderes completos, con luces y sombras, en lugar de figuras plastificadas. La inteligencia artificial debe ser brújula, no máscara. Debe amplificar lo humano, no sustituirlo. Así como Fox convirtió su origen y su estilo en ventaja estratégica, los próximos liderazgos deberán convertir su autenticidad en su principal activo político.
Y aquí va el consejo para los malos políticos: dejen de fingir y empiecen a sentir. Dejen de hablar desde el pedestal y caminen con la gente; dejen de esconderse detrás de discursos vacíos y cuenten su verdad; dejen de temer al cambio y abrácenlo con valentía y creatividad. Porque al final, la política que perdura no es la más perfecta, sino la más humana.

Resumen y contexto
Resumen (clic para ver)
Las botas y el sombrero Por: Jerry Jáuregui Las botas y el sombrero de Vicente Fox no fueron solo estética ranchera: fueron un lenguaje político. En ellas había un mensaje claro de cercanía, irreverencia amable y ruptura con el molde tradicional del poder. Fox no pasó a la historia únicamente por su campaña del célebre “¡Ya!” —aunque esa palabra sintetizó la urgencia de millones—, sino porque encabezó la transición democrática del año 2000, un quiebre cultural que abrió una nueva forma de imaginar a la presidencia y a quienes la…










