Condenan a Yoon Suk-yeol a cinco años de prisión por la fallida ley marcial en Corea del Sur

Corea del Sur

Un tribunal de la capital surcoreana sentenció este viernes 16 de enero a cinco años de prisión al expresidente Yoon Suk-yeol, al declararlo culpable de obstrucción a la justicia y destrucción de evidencia en el proceso derivado de la controvertida declaratoria de ley marcial de diciembre de 2024, episodio que precipitó su destitución y arresto.

El fallo, transmitido en cadena nacional, marca un hito en la historia política del país: Yoon se convirtió en el primer presidente en ejercicio procesado y condenado penalmente. La Corte Central del Distrito de Seúl determinó que el exmandatario utilizó al Servicio de Seguridad Presidencial para impedir la ejecución de una orden de arresto en su contra, además de falsificar documentos oficiales y omitir el procedimiento legal que exige que la ley marcial sea discutida en una sesión formal de gabinete.

“El acusado abusó de su investidura para bloquear decisiones judiciales legítimas, privatizando de facto a funcionarios del Estado en beneficio personal”, sostuvo el juez principal al leer la sentencia.

La Fiscalía había solicitado una condena de diez años, pero el tribunal impuso una pena menor y absolvió a Yoon de uno de los cargos relacionados con la presunta difusión de información falsa a medios extranjeros. La defensa anunció que apelará el veredicto y denunció un proceso “politizado”, al tiempo que insistió en que la declaratoria de ley marcial estaba dentro de las atribuciones constitucionales del presidente.

Yoon, exfiscal de carrera, permanece recluido en el centro de detención de Seúl. Su equipo legal argumentó que la medida buscaba alertar sobre el bloqueo legislativo de la oposición y no instaurar un régimen militar. “Si este criterio prevalece, cualquier decisión en tiempos de crisis podrá ser criminalizada”, advirtió su abogada Yoo Jung-hwa.

La noche que cambió el rumbo político del país

La crisis se detonó la noche del 3 de diciembre de 2024, cuando Yoon anunció de forma sorpresiva la ley marcial, alegando amenazas internas y externas contra el orden constitucional. Tropas del Ejército irrumpieron en la Asamblea Nacional y bloquearon accesos, pero la resistencia de legisladores y ciudadanos permitió que 190 diputados votaran el levantamiento del decreto horas después.

La medida fue derrotada en menos de seis horas, pero abrió la mayor crisis política en décadas, con protestas masivas, presión social y una profunda sacudida institucional. El 14 de diciembre, el Parlamento aprobó su destitución.

Un frente judicial que sigue abierto

Además de esta condena, Yoon enfrenta otros procesos, incluido uno por presunta insurrección, delito por el que la Fiscalía ha solicitado la pena de muerte, aunque Corea del Sur mantiene una moratoria de facto sobre las ejecuciones. También está acusado de perjurio, abuso de poder y violaciones a la Ley de Fondos Políticos, en causas que involucran a su entorno más cercano.

La sentencia de este viernes no cierra el capítulo judicial del exmandatario, pero consolida el colapso de su carrera política y redefine los límites del poder presidencial en Corea del Sur.

Fuente: El País

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