Claudia Sheinbaum cumple dos años al frente de la presidencia de México con una aprobación cercana al 70%, situándose entre las mandatarias más valoradas de América Latina. Según recientes encuestas nacionales, su respaldo se mantiene sólido pese a los desafíos que enfrenta su administración.
El sondeo de El Financiero, realizado en septiembre de 2026, ubica su aprobación en un 70%, mientras que un estudio de CELAG Geopolítica, difundido el 1 de octubre, registra un 67,5% de imagen positiva. Estos datos reflejan un ligero aumento respecto a meses anteriores y consolidan la percepción favorable hacia su gestión, especialmente en áreas como los programas sociales, educación e infraestructura.
Pese a este respaldo, la evaluación de otros temas críticos como seguridad, corrupción y crimen organizado sigue siendo baja. Solo un 27% de los encuestados percibe avances en seguridad, y alrededor del 20% considera que se ha mejorado en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado. Sin embargo, en comparación con mediciones previas, estas áreas muestran una leve mejora en la opinión pública.
El vínculo entre la administración de Sheinbaum y la de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, también fue objeto de análisis. Más del 60% de los encuestados considera que la actual gestión mantiene una continuidad con el proyecto político anterior, aunque con matices propios. Esto evidencia la influencia y el legado del movimiento político que ha marcado la agenda nacional desde 2018.
En cuanto a la evaluación del gabinete, Omar García Harfuch, titular de Seguridad y Protección Ciudadana, destaca con un 63% de aprobación. Le siguen Marcelo Ebrard en Economía con un 54% y Rosa Icela Rodríguez en Gobernación con un 52%. Otros funcionarios presentan niveles menores de respaldo, como Roberto Velasco en Relaciones Exteriores, con un 39%. Estos resultados sugieren que la opinión pública reconoce el papel de algunos líderes clave dentro del gabinete en la implementación de políticas.
Los principales problemas que preocupan a la población continúan siendo la inseguridad y la violencia vinculada al crimen organizado, señalados por más del 40% de los encuestados. La corrupción aparece como una preocupación secundaria pero significativa, y la situación económica también ocupa un lugar destacado. En paralelo, una mayoría respaldó el impulso a las energías renovables y el avance en los derechos de las mujeres, reflejando cambios sociales que forman parte de la agenda gubernamental.
La percepción sobre los medios de comunicación revela un alto nivel de desconfianza, con casi tres cuartas partes de los entrevistados opinando que los grandes medios manipulan la información según sus propietarios. Esta desconfianza influye en la forma en que la ciudadanía interpreta las noticias y las políticas públicas.
El contexto de este segundo año de gobierno se desarrolla en un México que enfrenta desafíos estructurales en seguridad, economía y gobernabilidad. La administración de Sheinbaum ha buscado consolidar un modelo de gobierno basado en programas sociales expansivos y una política exterior activa, en sintonía con las prioridades globales señaladas por organismos como la ONU y la OCDE.
La continuidad política respecto al gobierno de López Obrador, sumada a la respuesta ciudadana, será clave para definir el rumbo de los próximos años. Con un respaldo popular que la posiciona entre los líderes mejor evaluados de la región, Sheinbaum debe enfrentar las expectativas de mejorar la seguridad y combatir la corrupción para sostener su imagen y avanzar en las reformas pendientes.
Para más información sobre las políticas sociales y económicas en México, puede consultarse la página oficial del Gobierno de México. Asimismo, el seguimiento a indicadores de desarrollo y bienestar se encuentra disponible en fuentes como el Banco Mundial.

