República Dominicana se posiciona como eje clave en la lucha contra el narcotráfico en el Caribe dentro del Escudo de las Américas, una iniciativa liderada por Estados Unidos para fortalecer la cooperación regional frente a organizaciones criminales transnacionales.

El presidente Luis Abinader afirmó que el país caribeño será la “base” de las operaciones contra el crimen organizado dentro de este mecanismo, que agrupa a varios gobiernos del hemisferio para enfrentar amenazas comunes como el narcotráfico, la migración irregular y el financiamiento ilícito. Estas palabras las expresó tras participar en una reunión en Nueva York, donde se acordaron nuevas medidas de colaboración, aunque hasta ahora no se han divulgado detalles específicos de esos acuerdos.

El Escudo de las Américas fue lanzado en marzo de 2026 por el expresidente estadounidense Donald Trump, con el objetivo de coordinar esfuerzos entre países para debilitar a los carteles y grupos criminales. Desde entonces, las naciones participantes han impulsado acciones conjuntas como el intercambio de inteligencia, sanciones, cooperación militar y controles sobre inversiones estratégicas e infraestructura digital.

En la última cumbre del 22 de septiembre en Nueva York, a la que asistieron representantes de Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, Trinidad y Tobago, y República Dominicana, se amplió la agenda para incluir tres áreas prioritarias: economía, seguridad y coordinación multilateral. En materia económica, los países acordaron estudiar mecanismos para revisar inversiones y proteger cadenas de suministro de minerales críticos, un aspecto vital para la infraestructura digital y la soberanía tecnológica.

En seguridad, se definieron compromisos para ampliar el intercambio de inteligencia, facilitar el acceso a tecnologías y entrenar a personal especializado. Además, se consensuó coordinar sanciones y acciones financieras contra 24 organizaciones criminales consideradas amenazas regionales, entre las que figuran la Mara Salvatrucha (MS-13), el Cártel de Sinaloa, el Tren de Aragua y grupos armados insurgentes como las disidencias de las FARC y Sendero Luminoso. Los países prevén congelar activos, imponer restricciones migratorias y buscar responsabilidades penales para quienes apoyen a estas organizaciones.

Republica Dominicana también ha fortalecido su cooperación bilateral con Estados Unidos, autorizando temporalmente el acceso y uso de sus aeródromos y bases aéreas para operaciones conjuntas contra el narcotráfico. Estas operaciones incluyen vigilancia, interdicción de drogas, intercambio de información y asistencia técnica. Asimismo, ambos gobiernos firmaron un memorando para permitir la entrada temporal de un número limitado de nacionales de terceros países, con ciertas exclusiones, para gestionar su retorno a sus países de origen bajo supervisión dominicana.

En materia de seguridad fronteriza, se acordó avanzar en la implementación de tecnologías biométricas y sistemas modernos de identificación para controlar mejor el flujo migratorio y fortalecer la vigilancia en aeropuertos y pasos fronterizos.

Además, en mayo pasado, el gobierno dominicano declaró al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y a Hezbolá como organizaciones terroristas, una medida que se enmarca dentro de su compromiso con la cooperación internacional en seguridad.

Aunque el Gobierno dominicano aún no ha detallado cómo operará específicamente como “base” del Escudo de las Américas en el Caribe ni ha revelado los nuevos acuerdos de la reciente reunión, la posición asumida por República Dominicana implica un rol central en la coordinación de acciones contra el narcotráfico y el crimen organizado en la región.

Este esfuerzo multidimensional refleja la creciente preocupación regional por el impacto del crimen transnacional, que afecta la seguridad, la economía y la estabilidad política de los países del hemisferio. La coordinación bajo el Escudo de las Américas busca no solo debilitar a las organizaciones criminales, sino también fortalecer las instituciones y promover un entorno seguro para el desarrollo económico y social.

La iniciativa es un ejemplo de cooperación hemisférica que involucra tanto a organismos multilaterales como a gobiernos nacionales, en línea con las recomendaciones y prácticas promovidas por entidades como la Organización de Estados Americanos y la ONU. La formación de alianzas estratégicas para contrarrestar amenazas comunes es fundamental en un contexto global donde las redes criminales transnacionales han ampliado su influencia.

La República Dominicana, por su ubicación geográfica y capacidad institucional, se perfila ahora como un actor clave en la defensa regional contra el narcotráfico y el crimen organizado, un compromiso que implica desafíos y responsabilidades en la consolidación de la seguridad hemisférica.

Image Source: https://www.diariolibre.com/politica/gobierno/2026/09/28/luis-abinader-destaca-el-escudo-de-las-americas-en-el-caribe/3672136

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