República Dominicana en Movimiento: El Consejo Nacional de Logística y la Arquitectura de un Hub Regional
Por: Cristian Morel Guzmán
Subdirector Ejecutivo – Autoridad Portuaria Dominicana (APORDOM)
La historia moderna del comercio internacional ha sido escrita por países capaces de dominar el arte de la conectividad. Hoy, en un mundo donde la logística define la competitividad, la República Dominicana da un paso firme hacia su reconfiguración estratégica con la creación del Consejo Nacional de Logística (CNL): un órgano de gobernanza multisectorial destinado a transformar al país en la plataforma logística más eficiente, integrada y resiliente del Caribe y Centroamérica.
Esta iniciativa no surge en el vacío. Es la respuesta institucional a una realidad incontestable: el país cuenta con la localización geográfica más privilegiada del Caribe, una infraestructura portuaria de primer nivel, zonas francas consolidadas y una red de acuerdos comerciales que abren puertas a más de mil millones de consumidores. Sin embargo, hasta ahora, estos activos operaban de forma fragmentada. Con el CNL, comienza una nueva etapa: la de una logística orquestada bajo una visión-país.
El Consejo, creado al amparo de la Ley núm. 30-24 sobre Comercio Marítimo, tiene la misión de articular políticas públicas, coordinar instituciones y alinear los intereses del sector privado en torno a un objetivo común: dotar al país de una estrategia logística nacional de clase mundial. No se trata solo de facilitar el comercio. Se trata de rediseñar cómo se mueve, almacena, transforma y exporta valor desde y hacia el territorio dominicano.
Por primera vez, la logística no será vista como un asunto técnico-operativo, sino como un eje transversal del desarrollo económico. El CNL impulsará la creación de corredores logísticos intermodales, reducirá los tiempos y costos del comercio exterior, digitalizará procesos críticos como el despacho de mercancías, y servirá de plataforma para atraer inversión en manufactura avanzada, centros de distribución regional, tecnología de última milla y servicios logísticos especializados.
El impacto del CNL no se limita al ámbito comercial, pues, será también una herramienta para el desarrollo territorial, al integrar polos productivos del norte, sur y este en una red de infraestructura inteligente, conectando puertos, aeropuertos, zonas francas y parques industriales. Este enfoque descentralizado permitirá que las regiones del país se beneficien directamente de la dinamización logística, generando empleos, impulsando el emprendimiento local y diversificando la matriz productiva nacional.
En ese mismo orden, la sostenibilidad será un principio rector, toda vez que la nueva estrategia logística nacional integrará prácticas de logística verde, eficiencia energética, movilidad eléctrica, gestión responsable de residuos industriales y adaptación al cambio climático. Así, la República Dominicana no solo competirá en eficiencia, sino también en estándares ambientales, elemento clave en las cadenas de suministro globales del siglo XXI.
A nivel regional, el impacto será igual de contundente. Con la consolidación del Consejo, el país enviará una señal clara a socios internacionales, organismos multilaterales e inversionistas, indicándoles que estamos listos para liderar la transformación logística del Caribe. Estamos listos para ser un centro de redistribución hemisférico al servicio del nearshoring, del comercio triangular, de la integración aduanera regional y de la producción estratégica de bienes de alto valor.
La creación del CNL no es una simple reestructuración institucional. Es un acto de visión histórica que posiciona la logística, no como una tarea de técnicos, sino como una política de Estado al más alto nivel. Y con ello, la República Dominicana no solo acelera su comercio, acelera su desarrollo, su integración continental y su presencia en la arquitectura económica global.


