Autoridades y gremios de Nariño alertan por medidas arancelarias de Ecuador
Preocupación por el impacto económico en la frontera ante el aumento de aranceles anunciado por Ecuador
Las autoridades y gremios económicos del departamento de Nariño, Colombia, manifestaron su profunda preocupación por las medidas arancelarias que el gobierno de Ecuador ha anunciado, las cuales incrementan hasta un 30 % los impuestos a productos colombianos. Esta situación, que ya se empieza a sentir en la región limítrofe, podría agravarse a partir de febrero de 2026 y afectar negativamente la economía local, por lo que se hizo un llamado urgente a la diplomacia para reactivar las comisiones bilaterales que permitan encontrar soluciones conjuntas.
Impacto económico y medidas adoptadas por ambos gobiernos
En una reunión realizada el lunes 26 de enero, representantes del gobierno departamental y municipal de Nariño, junto con gremios empresariales, analizaron la crisis generada tras la decisión de Ecuador de aumentar aranceles a productos colombianos. En respuesta, Colombia oficializó un incremento similar para 73 productos ecuatorianos, incluyendo pescado, aceite de palma, arroz, productos químicos y manufacturas metálicas.
Alejandra Lozano, presidenta del Consejo Gremial y Empresarial de Nariño, resaltó la urgencia de retomar el diálogo diplomático:
“Es preocupante porque no se han agotado todos los canales diplomáticos. Hacemos un llamado al Gobierno Nacional para que se reactive la comisión de vecindad colombo-ecuatoriana y se concrete una reunión entre los cancilleres de ambos países”.
Por su parte, Nicolás Toro, alcalde de Pasto, expresó que aunque la norma aún no está vigente, la región ya sufre “los coletazos” de esta decisión, con una reducción en la capacidad de mercadeo y un impacto negativo en el comercio bilateral.
Desafíos en la movilidad y protestas comunitarias
Además de la preocupación por el comercio, las comunidades indígenas de San Juan y Aldea de María realizaron un plantón en el sector de Peña Blanca, sobre la vía Panamericana, bloqueando parcialmente el paso entre Pasto e Ipiales. Este bloqueo es una protesta por la falta de acceso directo entre la antigua vía Panamericana y la nueva doble calzada hacia Ipiales, lo que genera congestión y riesgos para la población local.
Mauricio Quenguán, gobernador del resguardo de San Juan, señaló que pese a múltiples comunicaciones con la Gobernación de Nariño y la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), no se ha encontrado solución estructural al problema vial, lo que mantiene el conflicto activo.
Urgencia de diálogo y apoyo institucional
Arturo Ortega, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Pasto, enfatizó la vulnerabilidad del departamento, cuya economía depende en gran medida del comercio internacional y la cadena logística fronteriza. Alertó que permitir la vigencia de los nuevos aranceles sin acuerdos previos pondría en riesgo la estabilidad económica de municipios como Ipiales y la región limítrofe.
La situación ha llevado a los gremios y autoridades a solicitar al Gobierno Nacional la presentación de una urgencia manifiesta para atender la crisis y activar todos los canales diplomáticos que permitan evitar consecuencias graves para la región.
El conflicto arancelario entre Colombia y Ecuador pone en evidencia la complejidad de las relaciones comerciales binacionales y la necesidad de mecanismos efectivos de diálogo para proteger las economías locales y la estabilidad social en zonas fronterizas. Para entender mejor la importancia de la cooperación internacional y la gestión de fronteras, puede consultarse la información oficial sobre comercio exterior en el portal de Gobierno de Colombia.


