Lula veta la “Ley de Sentencias” y profundiza la disputa política y judicial en Brasil
Brasil
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, vetó de forma total el Proyecto de Ley n.º 2.162/2023, una iniciativa legislativa que buscaba reducir las penas impuestas a los condenados por los hechos del 8 de enero de 2023, cuando manifestantes irrumpieron en las sedes de los tres poderes en Brasilia. La decisión refuerza la confrontación política y reactiva los cuestionamientos sobre el rol del Poder Judicial en un contexto de alta polarización.
El veto fue anunciado en el Palacio del Planalto durante un acto oficial conmemorativo del tercer aniversario de los ataques, un gesto cargado de simbolismo político. Desde el Ejecutivo se sostuvo que las condenas dictadas por la Justicia fueron ajustadas a derecho y respetaron plenamente las garantías procesales.
“Los responsables fueron juzgados con transparencia, imparcialidad y base probatoria sólida”, afirmó Lula, al descartar que se trate de procesos motivados por razones políticas. El mandatario subrayó que cualquier flexibilización de las penas enviaría una señal de tolerancia frente a acciones que el Gobierno considera un intento de ruptura institucional.
Cuestionamientos al Supremo Tribunal Federal
Más allá de la posición oficial, el veto volvió a colocar bajo escrutinio al Supremo Tribunal Federal (STF), en particular a su Primera Sala, instancia encargada de causas sensibles vinculadas al expresidente Jair Bolsonaro. La oposición y sectores críticos del oficialismo plantean dudas sobre la independencia del tribunal debido a su composición.
De los cinco magistrados que integran la Primera Sala, cuatro fueron designados por Lula en distintos momentos de su trayectoria política. Esta mayoría ha alimentado la percepción de un desequilibrio institucional, especialmente en procesos que involucran al principal adversario político del actual presidente.
A ello se suma el antecedente judicial del propio Lula. Las condenas por corrupción dictadas en su contra durante la operación Lava Jato no fueron revertidas mediante una absolución, sino anuladas por razones de competencia territorial. El STF determinó que los juicios no debieron tramitarse en Curitiba, lo que reinició los procesos sin que, hasta ahora, se haya llegado a una resolución de fondo. Para sus críticos, este escenario refleja un tratamiento judicial asimétrico.
Justicia, política y estrategia
Para los impulsores de la ley vetada, la reducción de penas apuntaba a corregir sanciones que consideran desproporcionadas y con un sesgo político. Desde el Gobierno, en cambio, se argumenta que cualquier alivio penal equivaldría a relativizar la gravedad de los hechos y debilitar el Estado de derecho.
El contraste entre la velocidad con la que avanzan las investigaciones contra Bolsonaro y la indefinición de los procesos que involucran a Lula refuerza la narrativa de una justicia percibida como selectiva por amplios sectores de la sociedad.
Magistrados bajo la lupa
En este contexto, dos designaciones recientes al STF concentran buena parte de las críticas:
- Cristiano Zanin (2023): exabogado personal de Lula durante los procesos de Lava Jato. Su nombramiento generó pedidos de recusación por parte de la defensa de Bolsonaro, que alega un conflicto de intereses por su vínculo previo con el presidente.
- Flávio Dino (2024): exministro de Justicia del actual gobierno, con una trayectoria política activa como gobernador y senador. La oposición cuestiona su capacidad de actuar con neutralidad en causas donde el Ejecutivo tiene un interés directo.
La Primera Sala se completa con Cármen Lúcia, Jorge Messias —también designado por Lula— y Alexandre de Moraes, magistrado identificado como una de las figuras más duras frente al bolsonarismo.
Un escenario abierto
El veto presidencial cierra el capítulo legislativo de la llamada “Ley de Sentencias”, pero deja abierto un debate de mayor calado: la credibilidad del sistema judicial brasileño en un entorno marcado por la confrontación política. En un país profundamente dividido, la línea que separa justicia y estrategia política sigue siendo objeto de disputa.
Fuente: ICN Diario
Resumen y contexto
Resumen (clic para ver)
Lula veta la “Ley de Sentencias” y profundiza la disputa política y judicial en Brasil Brasil El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, vetó de forma total el Proyecto de Ley n.º 2.162/2023, una iniciativa legislativa que buscaba reducir las penas impuestas a los condenados por los hechos del 8 de enero de 2023, cuando manifestantes irrumpieron en las sedes de los tres poderes en Brasilia. La decisión refuerza la confrontación política y reactiva los cuestionamientos sobre el rol del Poder Judicial en un contexto de alta polarización.…












