El ensamble de la urbanización en América Latina: inter y trans urbana
Por: Fernando Carrión M.
La urbanización en América Latina se ha caracterizado por tener dos grandes momentos o coyunturas urbanas desde principios del siglo pasado: la primera, caracterizada como de explosión urbana (1900-1980), originada en la alta migración rural / urbana que produjo un crecimiento del número de ciudades y del tamaño de las mismas, bajo la modalidad de la primacía urbana, esto es, de una jerarquía urbana nacida del atributo rango-tamaño y no de una relación, la que dio lugar a la existencia de un patrón de urbanización sustentado en: una ciudad, un territorio y una nación. En este período hubo ausencia de redes y de relaciones interurbanas, porque se privilegiaron los vínculos con el territorio circundante inmediato, sea de origen regional o rural, bajo la noción de contigüidad (ciudad nuclear o lugar central).
El segundo momento va desde principios de la década de los años ochenta hasta la actualidad, y es entendido como de transición urbana. En este período se constituyó un sistema interurbano y una estructura transurbana que rompió con la jerarquía urbana (rango-tamaño) del período anterior.
Este fenómeno provino, por un lado, de la migración de la población que cambio sustancialmente: se cerró el ciclo de la movilidad rural / urbana mientras se abrió el de la migración internacional urbana / urbana. Y, por otro, se abrió la presencia de una nueva economía de base urbana y global, que enlazó espacios y sectores bajo una lógica de dispersión de las actividades económicas con la centralización de su gestión y operaciones lo cual demanda una infraestructura de integración con puertos, aeropuertos, autopistas y, sobre todo, con nuevas tecnologías de la comunicación. Pero, además, una centralidad que opera bajo la lógica de integración: “el norte de las ciudades del sur se articula con las ciudades del norte” .
En este contexto se instaura una pluralidad de patrones de urbanización (ver Figura 1), donde las relaciones interurbanas y transurbanas se especifican claramente. Por ejemplo, en el caso de los clusters, donde existen varias ciudades medias y pequeñas articuladas alrededor de la monoproducción privada en una región de varios municipios (Cluster del salmón en Chile); en las ciudades fronterizas, que se integran como unidad urbana a pesar del corte que introduce el nacionalismo metodológico a través del límite inter estatal (frontera México / EEUU); y la urbanización regional, donde múltiples ciudades y gobiernos locales e intermedios forman parte de una unidad territorial altamente diversa. En estos casos operan las lógicas multiescalares, con gobiernos multinivele
Figura 1. Patrones de urbanización y marcos institucionales de gobierno en América Latina

Fuente: Carrión 2019.
Esta nueva forma de organización del territorio genera la búsqueda de nuevos marcos institucionales de gobierno, que superen los estrictamente locales, porque se produce una yuxtaposición de organismos provenientes de niveles horizontales (municipal), verticales (provincias, departamentos, estados), nacionales (intraestatales) e internacionales (interestatales). Este contexto de la institucionalidad múltiple, por lo pronto, se expresa en una red urbana.
El ensamble de las redes
Estos grupos de ciudades nacen de iniciativas provenientes de distintos actores. En términos institucionales se pueden encontrar: los públicos de origen local, como los municipios; nacionales (CGLU), como los ministerios (MIDUVI, policía); e internacionales, como la cooperación multilateral (ONU-Habitat, BID) o bilateral (GIZ, AECI).
También pueden surgir de la sociedad civil y, en este caso, bajo tres vertientes: la primera de base privada, alrededor de empresas que estimulan la formación de grupos (IBM con las ciudades inteligentes); la segunda, de diferentes ONG de carácter nacional o internacional (Rockefeller, Ford); y la tercera, de organizaciones sociales (movimientos sociales o políticos). También están las universidades, como URBSTIC, que hacen docencia e investigación en su condición de red regional. En otras palabras, el abanico de los actores es muy amplio, independientemente que se ubiquen en la oferta, en la demanda o en la agregación.
Están las agrupaciones temáticas, que son muy variadas y que se definen en función de la especialización del campo o del interés de la red, entre las que se pueden señalar: los grupos vinculados a los problemas de la población, sea por grupos etarios (niños, jóvenes); de identidades, como mujeres, etnias o migrantes; los de infraestructuras, como agua, basura o transporte; o los de servicios de educación, salud o de seguridad ciudadana (prevención). También están los relativos a lo ambiental en su amplia gama, donde está la contaminación, el cambio climático o la vulnerabilidad; del tamaño de ciudades (metrópolis o pequeñas); de los gobiernos locales o intermedios; así como de zonas particulares de la ciudad como los centros históricos o los asentamientos populares.
Se pueden identificar aquellas redes que nacen de afinidades en términos metodológicos. Esto es, por ejemplo, las redes de investigación; de discusión temática o de debate de políticas; de difusión de experiencias; de la búsqueda del intercambio de experiencias; o de posicionamiento de temas o directamente de las metodologías de acción o investigación.
También están las referidas a la condición geográfica en la que se despliegan, que van desde lo local, regional, nacional e internacional. Esto es, bajo alcances territoriales variables que, en algunos casos, pueden ser acumulativos, desde lo local hacia niveles superiores o, en su defecto, con un enfoque descentralizador, desde una organización mundial que construye representación por continentes o regiones.
Estos son, en definitiva, canales para posibilitar la discusión y divulgación de problemas y soluciones que enfrentan los habitantes urbanos, trabajando con aliados estratégicos de otras localidades que tienen intereses y retos similares. Las redes han servido para potenciar la colaboración, la inserción más allá de lo local e incrementar la cooperación horizontal, con aliados estratégicos.
Resumen y contexto
Resumen (clic para ver)
El ensamble de la urbanización en América Latina: inter y trans urbana Por: Fernando Carrión M. La urbanización en América Latina se ha caracterizado por tener dos grandes momentos o coyunturas urbanas desde principios del siglo pasado: la primera, caracterizada como de explosión urbana (1900-1980), originada en la alta migración rural / urbana que produjo un crecimiento del número de ciudades y del tamaño de las mismas, bajo la modalidad de la primacía urbana, esto es, de una jerarquía urbana nacida del atributo rango-tamaño y no de una relación, la…












