Bolivia
El oficialismo en Bolivia enfrenta una creciente fragmentación con la disolución de su unidad bajo el Movimiento al Socialismo (MAS), dividiéndose en tres facciones que competirán por la presidencia en las elecciones del 17 de agosto. Este fin de semana se anunciarán oficialmente las candidaturas presidenciales, cada una con el objetivo de captar el apoyo de la izquierda.
El presidente Luis Arce será proclamado candidato por la facción oficialista del MAS, buscando su reelección. Por su parte, el expresidente Evo Morales ya fue proclamado por sus seguidores en abril, mientras que el presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, anunciará su candidatura el sábado, convirtiéndose en otro contendiente dentro del oficialismo.
Álex Contreras, quien fuera portavoz del gobierno de Morales, comentó a EFE que la “angurria de poder” es lo que ha fragmentado al MAS, lo que ahora lleva a una búsqueda de “intereses particulares y de grupo” en lugar de una visión unificada. El analista Róger Cortez, por su parte, indicó que el oficialismo enfrenta lo que podría ser el “final de su ciclo”, luego de casi dos décadas de un liderazgo fuerte en términos de convocatoria y autoridad política, dando paso a pugnas internas por el poder.
La ruptura entre Arce y Morales comenzó a gestarse a finales de 2021 y se consolidó en noviembre del año pasado, cuando Morales fue removido del liderazgo del MAS tras casi 30 años de dirección. Posteriormente, el expresidente dejó el MAS para fundar su propio bloque político, Evo Pueblo. La situación empeoró aún más con la decisión de Rodríguez, considerado previamente como sucesor de Morales, de presentarse como candidato por su cuenta, sin aún revelar qué partido lo respaldará.
Rodríguez, politólogo de 36 años, ha recibido invitaciones del Movimiento Tercer Sistema (MTS) y el Movimiento de Renovación Nacional (Morena), ambos partidos dirigidos por líderes que también surgieron del MAS. Este sábado, Rodríguez será proclamado oficialmente candidato presidencial en El Alto, la segunda ciudad más poblada de Bolivia.
Mientras tanto, Morales y sus seguidores marcharán hacia La Paz el próximo 16 de mayo para formalizar su candidatura, aunque todavía no han anunciado el partido político con el que competirán en las elecciones.
Cortez opinó que Rodríguez tiene potencial para ganar en la primera vuelta al atraer la “nostalgia unitaria” de los votantes del oficialismo, mientras que Morales, a pesar de la sentencia constitucional que limita la reelección a una sola vez, mantiene una significativa capacidad de convocatoria. En cuanto a Arce, Cortez considera que no tiene posibilidades, ya que su apoyo se limita principalmente al aparato gubernamental.
Contreras añadió que las tres facciones – las de Morales, Arce y Rodríguez – se disputarán el voto del bloque popular, sin intentar atraer a los votantes de la oposición de derecha. Ninguna facción, según él, logrará concentrar la mayor parte de la preferencia electoral. Esto, a su juicio, conducirá a un futuro gobierno débil, producto de la fragmentación del voto y las divisiones internas en los sectores sociales.
Con las elecciones a la vuelta de la esquina, el futuro de Bolivia parece estar marcado por las dificultades económicas, como la inflación, la escasez de dólares y los problemas en el abastecimiento de combustibles, que se perfilan como los principales temas de debate.
Fuente: Infobae
Resumen y contexto
Resumen (clic para ver)
Bolivia El oficialismo en Bolivia enfrenta una creciente fragmentación con la disolución de su unidad bajo el Movimiento al Socialismo (MAS), dividiéndose en tres facciones que competirán por la presidencia en las elecciones del 17 de agosto. Este fin de semana se anunciarán oficialmente las candidaturas presidenciales, cada una con el objetivo de captar el apoyo de la izquierda. El presidente Luis Arce será proclamado candidato por la facción oficialista del MAS, buscando su reelección. Por su parte, el expresidente Evo Morales ya fue proclamado por sus seguidores en…












