Senegal debate ley que endurece penas contra la homosexualidad hasta 10 años de prisión
Parlamento analiza modificar el Código Penal para aumentar sanciones y reprimir a la comunidad LGBTI
El Parlamento de Senegal inició este miércoles la discusión de una reforma legal que aumentaría las penas por actos homosexuales, elevando las condenas hasta 10 años de prisión, además de perseguir a quienes promuevan o financien la causa LGBTI. Esta propuesta surge en un contexto de creciente homofobia social y política, que ha provocado que cientos de personas LGBTIQ+ busquen refugio dentro y fuera del país.
Cambios en el Código Penal y aumento de sanciones
La reforma contempla modificar el artículo 319 del Código Penal vigente desde 1965, que actualmente establece penas de uno a cinco años por relaciones entre personas del mismo sexo. Con la nueva ley, las penas irían de cinco a diez años, siendo la máxima cuando se involucran menores. También se endurecerían las multas, que pasarían de un máximo de 2,250 euros a 15,000 euros, según la gravedad del delito.
Además, se penalizaría a todas las personas y organizaciones que promuevan o financien la “filosofía LGBTI”, equiparando la homosexualidad con delitos como necrofilia o zoofilia. Esta iniciativa ha sido impulsada por el gobierno y particularmente por el primer ministro Ousmane Sonko, quien durante su campaña electoral prometió fortalecer la legislación contra la homosexualidad.
Contexto de represión y homofobia creciente
En semanas recientes, grupos islámicos como Jamra y And samm djiko yi han presionado para endurecer las leyes contra la comunidad LGBTI. Esta campaña ha aumentado un clima de miedo y hostigamiento que ha llevado a que decenas de personas sean arrestadas bajo cargos como “actos contra natura”. En febrero pasado, más de 30 personas fueron detenidas acusadas no solo de homosexualidad, sino también de delitos graves como transmisión voluntaria del VIH, pedofilia y abuso sexual.
Organizaciones defensoras de derechos humanos alertan que la violencia social se ha intensificado, incluyendo la publicación de datos personales y fotografías de personas LGBTI en redes sociales, lo que ha provocado desplazamientos internos y migraciones hacia países vecinos o Europa.
Senegal en el contexto africano
Senegal se suma a otros países africanos que han endurecido sus leyes contra la homosexualidad en los últimos años, como Uganda, Burkina Faso, Kenia y Nigeria. Mientras tanto, naciones como Sudáfrica y Cabo Verde mantienen políticas más respetuosas hacia los derechos LGBTI, y algunos países han despenalizado las relaciones entre personas del mismo sexo, como Angola y Botsuana.
En mayo de 2023, Uganda aprobó una ley que contempla prisión de por vida y hasta la pena de muerte para “homosexualidad agravada”. Burkina Faso estableció en 2025 penas de dos a cinco años. Este endurecimiento legal responde en muchos casos a presiones sociales y religiosas, y en Senegal tiene también una dimensión política, debido a la rivalidad entre el primer ministro Sonko y el presidente Bassirou Diomaye Faye, quienes aspiran a la candidatura presidencial.
El debate en Senegal forma parte de un panorama continental donde los derechos LGBTI enfrentan serios retrocesos legislativos y sociales, en un contexto donde las organizaciones internacionales como la ONU insisten en la necesidad de respetar los derechos humanos sin discriminación.
Para más información sobre los derechos humanos y la diversidad, consulte la página oficial de las Naciones Unidas.


