Por: Jorge Oropeza

 

Gobernar
desde la izquierda, preponderando el desarrollo de las y los que menos tienen y
haciéndolo con políticas públicas atadas a principios de justicia social,
implica mayores niveles de exigencia y pasos adicionales a los que se han dado
desde la llegada a la Presidencia de la República de Andrés Manuel López
Obrador y el posterior arribo de grandes bloques de gubernaturas, presidencias
municipales y grupos parlamentarios. Ya no basta con servir al pueblo con una
nueva moral pública transformadora. Es momento de servirle con el apoyo de las
y los mejores perfiles, con una necesaria claridad del proyecto nacional, que
encuentren los
cómos más eficientes a los qués y porqués
ya muy identificados.

Es así como la profesionalización del servicio
público se vuelve una gran oportunidad para la Cuarta Transformación en Oaxaca.
Existen
muchas razones para
pensarlo. Una de ellas es para acabar con gobiernos ineficientes y servir con
alta calidad al pueblo. Además, para colocar a las y los funcionarios más
capaces en los puestos clave y que puedan cumplir así con las decisiones
populares de forma técnica sin improvisar. Asimismo, para reducir gastos
derivados de los errores administrativos y para cerrar los caminos abiertos a
la corrupción por complicidad, los cuales han lastimado profundamente a la
sociedad.

Es
bien sabido que, en los anteriores gobiernos federales y estatales, en donde se
ha intentado escuetamente implementar un Servicio Profesional de Carrera en la
Administración Pública, éste ha fracasado con pocos resultados y altos costos.
Sin embargo, es momento de mirar este ideal popular de buen gobierno con los
lentes de la izquierda y avanzar con ello de la moral a la ética pública, con
mucho cuidado y de forma paulatina, respetando siempre el talante transformador
impulsado desde Palacio Nacional.

Por
lo anterior, la profesionalización en la 4T en Oaxaca debe reflexionarse gradualmente
para insertar la HONESTIDAD hacia el pueblo, el MÉRITO y la LEALTAD al proyecto
de la Cuarta Transformación como los tres valores fundamentales. Con esto,
nuestra entidad podría ser ejemplo en el país de que, con voluntad política,
austeridad, unidad en los sectores y amor al pueblo, se puede construir una
ruta nacional para la profesionalización, incluyendo el principio de paridad en
todo esto.

Algunas
y algunos profesionistas hemos planteado en varios foros tres pasos claros para
alcanzar el objetivo: el primero es tener un arranque con nombramientos basados
en criterios de perfil y trayectoria, el segundo requiere de un avance
estratégico sometiendo gradualmente algunos puestos clave a procesos abiertos,
y el tercero es ya la construcción institucional de un Servicio Profesional de
Carrera.

¡Es
momento de la Cuarta Transformación del Servicio Público en Oaxaca!

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