Luis Arce permanece en prisión preventiva a la espera de una definición judicial clave en Bolivia
Bolivia
El expresidente de Bolivia, Luis Arce, cumple desde este martes una detención preventiva en el penal de San Pedro, en La Paz, donde permanece recluido en una celda compartida mientras la justicia define un punto clave de su proceso judicial. La medida fue dispuesta por un juez, que ordenó cinco meses de prisión preventiva en el marco de una investigación por presuntos hechos de corrupción vinculados a su gestión como ministro de Economía durante el Gobierno de Evo Morales.
La Dirección Departamental de Régimen Penitenciario informó que el exmandatario solicitó voluntariamente el traslado desde una celda individual a un espacio compartido, decisión que fue avalada por criterios médicos. El director de la entidad en La Paz, Bryan López, señaló que Arce se encuentra en condición estable y que el cambio respondió a consideraciones de salud y bienestar general.
Arce comparte el espacio con otro interno en el sector conocido como “La Posta”, área destinada a personas privadas de libertad sin sentencia ejecutoriada. Este pabellón se ubica dentro del penal de San Pedro, situado en el centro histórico de la capital boliviana.
Según el informe oficial, el exjefe de Estado ha recibido atención médica, psicológica, legal y de trabajo social. Las autoridades penitenciarias indicaron que se toman en cuenta antecedentes clínicos relevantes, entre ellos un diagnóstico de cáncer conocido desde años anteriores, lo que ha motivado controles periódicos durante su reclusión.
Régimen Penitenciario precisó además que Arce cuenta con los mismos derechos que el resto de los internos: acceso a visitas en los horarios establecidos y comunicación permanente con su equipo legal, sin restricciones adicionales derivadas de su condición de expresidente.
En paralelo, se anunció que un equipo externo asumirá la administración de las redes sociales del exmandatario mientras permanezca detenido. A través de un mensaje difundido en sus cuentas oficiales, se indicó que el objetivo es dar a conocer su postura sobre temas nacionales e internacionales y mantener informada a la ciudadanía.
En ese comunicado, la defensa política de Arce sostiene que el proceso responde a una persecución política y denuncia vulneraciones al debido proceso. El exmandatario, que dejó la Presidencia el pasado 8 de noviembre, ha reiterado su inocencia y ha negado las acusaciones en su contra.
La detención preventiva se ejecutó el viernes pasado, luego de que el Ministerio Público lo imputara por los presuntos delitos de incumplimiento de deberes y conducta antieconómica. La Fiscalía sostiene que, durante su gestión como ministro de Economía, Arce autorizó el uso irregular de recursos de un fondo destinado a proyectos indígenas, que habrían sido transferidos a cuentas de dirigentes sociales para iniciativas que no se concretaron o se ejecutaron parcialmente.
El Gobierno del presidente Rodrigo Paz rechazó que el caso tenga motivaciones políticas, luego de que Venezuela y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) expresaran su respaldo al exmandatario y cuestionaran su detención. El Ejecutivo defendió la actuación de la justicia ordinaria y negó cualquier tipo de injerencia en el proceso.
Para este miércoles está prevista una audiencia determinante, en la que se analizará el incidente de excepción de incompetencia presentado por la defensa de Arce. Sus abogados buscan que el caso sea tramitado como juicio de responsabilidades, al considerar que los hechos investigados involucran a un expresidente.
La Fiscalía, en cambio, sostiene que los presuntos delitos corresponden a la etapa en la que Arce ejercía funciones ministeriales y no a su mandato presidencial, por lo que —según el Ministerio Público— el proceso debe continuar en la vía ordinaria. La decisión judicial marcará el rumbo legal y el impacto político de un caso que ya ha generado tensiones en el escenario boliviano.
Fuente: Infobae
