Bolivia enfrenta protestas tras la eliminación del subsidio al diésel

Sindicatos y maestros rechazan la medida que eleva el precio del combustible en medio de un estado de excepción.

El Gobierno boliviano anunció la eliminación del subsidio al diésel, una decisión que ha desatado la oposición de sindicatos y sectores sociales, quienes advierten sobre el impacto económico y social que tendrá el aumento en el precio del combustible. La medida, implementada por el presidente Rodrigo Paz, busca reducir el gasto fiscal, pero ha provocado el rechazo de los transportistas, maestros y movimientos sociales que califican el ajuste como un golpe directo al bolsillo de la población.

El decreto 5716, que elimina la subvención para los pequeños consumidores de diésel, provocó que el precio por litro se casi duplicara, pasando de 9,80 a 17,95 bolivianos, cifra equivalente a 1,83 dólares según la cotización internacional. Esta alza fue anunciada el viernes pasado por el mandatario, quien defendió la medida como necesaria para evitar una pérdida anual de aproximadamente 2.600 millones de dólares y garantizar el abastecimiento del combustible. En paralelo, el Ejecutivo presentó un paquete de medidas sociales y económicas que incluye bonos, créditos preferenciales y la eliminación de impuestos a importaciones productivas.

La respuesta de los sindicatos de transporte no se hizo esperar. Lucio Gómez, líder de la Confederación Nacional de Choferes de Bolivia, calificó la medida como “un atentado contra el pueblo” y anunció una reunión para este martes en Santa Cruz para definir acciones conjuntas. Gómez insistió en la necesidad de mantener el subsidio para el servicio público, advirtiendo que la subida afectará especialmente a los sectores más vulnerables.

Los maestros urbanos, organizados en la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (Cteub), también rechazaron de manera contundente el decreto. Miriam Ayala, su representante, denunció que la crisis económica se está trasladando “a las espaldas del pueblo” y exigió un plan económico integral que contemple la reducción de salarios de altos funcionarios, la nacionalización de la minería y la aplicación de impuestos justos al agro. Además, convocaron a una marcha nacional para el miércoles, a pesar del estado de excepción vigente en el país, que fue extendido por 90 días la semana pasada.

El expresidente Evo Morales y sus seguidores se sumaron a las críticas. Sostienen que el retiro del subsidio afectará a los pequeños productores rurales y anticipan que esto podría desencadenar una escasez de alimentos. Morales, quien permanece en la localidad de Lauca Ñ desde finales de 2024, se reunió con su base el sábado para evaluar las medidas de respuesta ante la política del actual Gobierno.

Por su parte, el Ejecutivo intentó abrir canales de diálogo. Los ministros de Obras Públicas, Gobierno y Trabajo se reunieron con un sector de transportistas para explicar los alcances del decreto y anunciaron la creación de mesas de negociación para buscar soluciones concertadas. Williams Bascopé, ministro de Trabajo, remarcó la importancia de construir consensos en estos espacios, aunque la tensión social parece estar en aumento.

El contexto de esta crisis se enmarca en una Bolivia que sigue enfrentando desafíos económicos derivados de años de subsidios elevados y desequilibrios fiscales. La eliminación progresiva de estos apoyos es parte de una agenda de reformas que busca estabilizar las finanzas públicas, pero que choca con la resistencia de sectores que consideran que el costo de la transición se está concentrando en las clases populares.

La situación en Bolivia evidencia la complejidad de ajustar las políticas económicas en países donde los subsidios a combustibles han sido históricamente herramientas para sostener la estabilidad social y económica. La presión internacional sobre los precios del petróleo y las limitaciones fiscales obligan a los gobiernos a tomar decisiones impopulares que, sin un diálogo efectivo, pueden derivar en conflictos sociales más profundos.

Las próximas semanas serán determinantes para conocer si el Gobierno y los sectores movilizados logran encontrar un punto de equilibrio que permita avanzar en la reforma sin desencadenar una crisis mayor en el país. Para entender mejor el impacto de las políticas de subsidios y ajustes fiscales en economías emergentes, puede consultarse información en el Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Además, el marco normativo y las decisiones oficiales del Gobierno boliviano están disponibles en gob.mx.

Image Source: https://www.larepublica.ec/blog/2026/09/21/bolivia-sindicatos-rechazan-el-fin-del-subsidio-al-diesel/

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