Bolivia declara emergencia energética y social ante desabastecimiento de combustibles
Bolivia
El Gobierno de Bolivia declaró este miércoles el estado de “emergencia energética y social” en todo el país, como respuesta a la crisis económica que enfrenta la nación, marcada por una inflación acumulada de 20,40 % en 2025, la escasez de dólares y la falta de combustibles.
La medida se formalizó mediante el Decreto Supremo 5517, que establece acciones excepcionales para garantizar el suministro de energía y carburantes, reactivar la producción y apoyar la recuperación económica. Entre las disposiciones, el decreto autoriza de manera temporal a personas naturales y jurídicas privadas a importar, vender y comercializar derivados del petróleo a precios de importación o de ingreso a terminales de almacenamiento, siempre que cuenten con capacidad propia o arrendada para almacenar los productos.
Asimismo, el decreto suspende la inclusión del diésel en la lista de sustancias controladas, buscando asegurar su disponibilidad para transporte, producción, agroindustria y sectores estratégicos. El Gobierno enfatizó que estas medidas tienen un carácter “excepcional, temporal e inmediato”.
La declaratoria de emergencia se da un día después de que el Ejecutivo y sindicatos de obreros y campesinos concluyeran el conflicto social generado por la eliminación del subsidio a los combustibles, reflejado en el Decreto Supremo 5516. Esta normativa ratificó la eliminación de la subvención y dejó sin efecto otras disposiciones que habían generado rechazo.
El Decreto 5503, aprobado en diciembre, fijó nuevos precios para los combustibles: 6,96 bolivianos por litro de gasolina especial, 11 bolivianos para la gasolina premium y 9,80 bolivianos para el diésel, lo que representó incrementos de hasta 162 % respecto a los valores subvencionados de las últimas dos décadas. Estos precios se mantienen bajo la nueva regulación.
Los sindicatos habían criticado el decreto al considerar que abría la puerta a la venta de recursos naturales y empresas estatales a capital extranjero, una interpretación que el Gobierno desmintió.
El alcance y la efectividad de la emergencia energética dependerán de su implementación en las próximas semanas, en un contexto de escasez de divisas y presión inflacionaria que sigue afectando a la economía boliviana.
Fuente: Infobae


