Alcaldes del Atlántico advierten crisis de seguridad en municipios y zonas rurales
Solicitan presencia militar ante aumento de homicidios y extorsiones; Gobernación ofrece recompensas para capturar criminales
Los alcaldes de municipios del departamento del Atlántico, Colombia, han alertado sobre una grave crisis de seguridad que afecta tanto a las cabeceras municipales como a las zonas rurales. Ante el incremento de homicidios, extorsiones y la expansión de estructuras criminales, los mandatarios locales pidieron el despliegue de tropas militares para reforzar la seguridad. La Gobernación respondió anunciando recompensas para quienes aporten información que permita capturar a los responsables y confirmó el envío de operativos conjuntos con la Policía y el Ejército.
Crisis de seguridad en municipios y zonas rurales
Mandatarios de localidades como Sabanagrande, Baranoa, Sabanalarga y Polonuevo denunciaron que la violencia ha superado la capacidad de respuesta de las autoridades locales. Darwin Rosales, alcalde de Sabanagrande, explicó que enfrentan un “enemigo oculto” difícil de identificar y combatir, luego del homicidio reciente de una mujer en su municipio.
Rosales enfatizó que, a pesar de los esfuerzos institucionales, el número de uniformados es insuficiente para contener la criminalidad creciente. Además, hizo un llamado a no politizar la violencia, destacando que la prioridad debe ser la protección de la vida y la tranquilidad ciudadana.
Expansión del crimen organizado y modalidades delictivas
El secretario del Interior del Atlántico, José Antonio Luque, confirmó el aumento de homicidios ligados al avance del multicrimen organizado. Estas bandas criminales están involucradas en actividades ilegales como microtráfico, extorsión e invasión de tierras y utilizan a jóvenes para cometer sicariatos y ataques contra comerciantes con el fin de sostener millonarias rentas criminales.
Según cifras oficiales, el 84 % de los homicidios en el departamento se cometen por sicariato, y una gran parte de las víctimas tiene antecedentes judiciales, lo que demuestra la relación con redes delincuenciales. La violencia se está expandiendo hacia zonas rurales, donde la capacidad institucional para responder es más limitada.
En respuesta al asesinato ocurrido en Sabanagrande el pasado martes, la Gobernación anunció una recompensa de hasta 30 millones de pesos para quien facilite información sobre los responsables. La semana anterior se ofrecieron 50 millones para capturar a los cabecillas de bandas criminales en la región Caribe.
Refuerzos y acciones conjuntas para mejorar la seguridad
Frente a la crisis, la Gobernación del Atlántico dispuso operativos integrales con el apoyo del Ejército, la Policía, el Gaula militar y unidades de inteligencia. Se confirmó el despliegue de tropas en Sabanagrande y la implementación de caravanas de seguridad en Polonuevo y otros municipios afectados.
Además, se está coordinando la colaboración con entidades nacionales como la Dirección de Investigación Criminal (Dijin) para fortalecer las capacidades operativas y judiciales en la región.
Las autoridades reconocen avances en seguridad durante eventos masivos recientes, pero insisten en que el comportamiento actual de los homicidios requiere un análisis profundo y refuerzo constante de las estrategias para contener la violencia.
La crisis de seguridad en el Atlántico pone en evidencia la tensión entre la expansión del crimen organizado y la limitada capacidad institucional, especialmente en zonas rurales. Las autoridades locales continúan solicitando mayor apoyo para enfrentar un fenómeno que consideran estructural y no un problema aislado.
Para conocer más sobre las políticas públicas y estrategias de seguridad en Colombia, puede consultar la información oficial del gobierno en gob.mx.


