Alcalde de Panamá usa rastreadores en ayuda enviada a Venezuela y genera polémica
Mayer Mizrachi colocó dispositivos para monitorear el destino de la asistencia tras el terremoto del 24 de junio
A casi dos semanas del devastador terremoto ocurrido en Venezuela el 24 de junio de 2026, el alcalde de Ciudad de Panamá, Mayer Mizrachi, causó controversia al revelar que ocultó rastreadores en la ayuda humanitaria enviada a las zonas afectadas. La intención fue monitorear el recorrido del apoyo y garantizar transparencia a los donantes, lo que provocó críticas del gobierno venezolano y un debate público sobre la gestión y recepción de la asistencia.
Seguimiento de la ayuda humanitaria desde Panamá
La Alcaldía de Panamá organizó un envío de aproximadamente 100 toneladas de ayuda destinada a los afectados por el sismo, distribuidas en al menos diez vuelos. Mizrachi explicó a la agencia EFE que colocó pequeños dispositivos AirTag dentro de cajas con pañales, botellas de agua y detergentes para poder rastrear su ubicación una vez que cruzaran la frontera.
De acuerdo con los datos recopilados por los rastreadores, cuatro dispositivos se encontraban en La Guaira, una de las regiones más afectadas, mientras que otro apareció en Maturín, a más de 400 kilómetros de Caracas. El alcalde evitó sacar conclusiones precipitadas sobre este último caso y sugirió que el dispositivo pudo haber terminado en manos de una persona desplazada que recibió la ayuda, enfatizando que la intención era “pensar bien” para no alimentar especulaciones.
“Queremos saber dónde terminan los envíos y poder informar a quienes colaboraron con la campaña”, señaló Mizrachi, quien aseguró que Panamá continuará enviando asistencia humanitaria.
Reacción del gobierno venezolano y respuesta del alcalde
La decisión de incluir rastreadores en la ayuda fue duramente criticada por Diosdado Cabello, ministro del Interior de Venezuela y figura clave del oficialismo. En una transmisión por la televisión estatal, calificó la medida como “miserable” y rechazó la idea de rastrear las donaciones humanitarias.
“Rechazamos las vulgares y miserables declaraciones del alcalde de Panamá, que le puso un GPS a la ayuda humanitaria. Qué miserable”, afirmó Cabello, quien además recordó antecedentes judiciales de Mizrachi en Panamá y dijo que “todo ladrón sueña que lo están robando”.
Por su parte, Mayer Mizrachi respondió con ironía en redes sociales, burlándose del funcionario venezolano y subrayando que los envíos de ayuda continúan, no solo desde Panamá sino también desde El Salvador. “A caballo regalado no se le mira el colmillo”, escribió en Twitter, pidiendo que no se cuestione la asistencia ofrecida.
Contexto y transparencia en la ayuda internacional
Este episodio refleja las dificultades y suspicacias que pueden surgir en la distribución de ayuda internacional en contextos políticos complejos. La preocupación por la transparencia y el destino final de la asistencia se contrapone con las sensibilidades de los gobiernos receptores, que a menudo perciben este tipo de acciones como intrusivas o con fines políticos.
La comunidad internacional, representada por organismos como la ONU, recomienda la máxima transparencia y cooperación en operaciones humanitarias para asegurar que la ayuda llegue efectivamente a las poblaciones afectadas.
Para más detalles sobre las operaciones de ayuda humanitaria y principios internacionales, se puede consultar la información oficial de las Naciones Unidas.
La controversia entre Panamá y Venezuela pone en evidencia la complejidad de coordinar esfuerzos humanitarios en situaciones de emergencia, donde la transparencia y la confianza mutua son esenciales para la eficacia y legitimidad de la asistencia.

