Ecuador
La situación de las vías en Quito sigue siendo crítica. En sus más de 6.700 kilómetros de extensión, la ciudad enfrenta una creciente preocupación por el deterioro de su red vial, marcada por baches, fisuras y hundimientos que representan un peligro para conductores y peatones.
El avance en la rehabilitación y bacheo de las principales arterias viales, como la Simón Bolívar, Galo Plaza Lasso y Mariscal Sucre, ha sido uno de los esfuerzos más destacados del Municipio para contrarrestar el daño. Claudia Otero, gerente de la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop), explicó que actualmente hay 53 frentes de trabajo en toda la ciudad, que incluyen tanto calles principales como secundarias.
A pesar de estos esfuerzos, el alcalde Pabel Muñoz reconoció que el estado de las vías aún dista mucho de lo ideal. En su enlace semanal, señaló: "Cuando recibimos la ciudad, el 80% de las vías estaba en pésimo o mal estado. Hoy, hemos logrado mejorar muchas más vías, pero aún nos enfrentamos a un 60% de calles en mal estado."
El problema se ve agravado por las fuertes lluvias que azotan la ciudad, lo que genera más baches en las calles. Otero aseguró que el Municipio está tomando medidas adicionales, como aumentar los contratos y rehabilitar maquinaria, para mejorar la situación.
Uno de los problemas más destacados es la mala calidad de los materiales, los incumplimientos de plazos por parte de los contratistas y la falta de obras completas, lo que retrasa el proceso de repavimentación. En este sentido, Otero reconoció que "a veces los contratistas dejan obras a medio terminar. Un ejemplo de esto fue la calle El Tránsito, en el sur, que asumimos directamente porque no podemos permitir que se engañe a los quiteños".
En 2024, la Epmmop multó con 165.000 dólares a cinco empresas que no cumplieron con los plazos establecidos para la entrega de obras. Muñoz destacó que solo se reciben las obras que cumplen con los estándares de calidad estipulados en el contrato, y que los contratistas deben asumir los costos de cualquier problema identificado hasta que el trabajo esté completamente reparado.
La falta de mantenimiento adecuado ha sido otra de las principales causas del deterioro vial en Quito. Según Otero, hay vías que no han sido intervenidas en 10 o 15 años, lo que obliga al Municipio a reconstruirlas desde cero. Sin embargo, debido a las limitaciones presupuestarias, se están realizando trabajos de mantenimiento y bacheo de forma progresiva.
Pablo Ramón, director ejecutivo del Consejo Estratégico de Infraestructura, coincidió con Otero al señalar que el verdadero problema no es la calidad del asfalto, sino la ausencia de una cultura de mantenimiento constante. "En el país, no se actúa hasta que el daño es mayor, y eso solo empeora la situación", comentó.
Muñoz agregó que el Municipio actualmente mantiene unos 150 kilómetros de vías al año, cuando, en realidad, se deberían intervenir al menos 300 kilómetros. "El mantenimiento preventivo debe realizarse a los tres o cuatro años. Si se espera demasiado, el asfalto pierde su efectividad y los costos de reparación aumentan significativamente", explicó el alcalde.
De continuar este ritmo, el proceso de reparación y mantenimiento se alargará, lo que incrementará aún más el costo para la ciudad y su infraestructura vial.
Fuente: Primicias