Evo Morales rompe con el MAS y sus seguidores abandonan el partido

 

Bolivia

El Movimiento al Socialismo (MAS) enfrenta una de sus crisis más profundas tras la masiva renuncia de militantes leales a Evo Morales, luego de que el exmandatario anunciara su candidatura presidencial con el partido Frente para la Victoria (FPV) para los comicios del 17 de agosto.

Desde tempranas horas, decenas de seguidores de Morales se presentaron en las oficinas del Tribunal Supremo Electoral (TSE) en La Paz para oficializar su desafiliación del MAS. "Hemos decidido dar un paso al costado porque seguimos firmes con Evo, el líder que cambió Bolivia. Desde hoy, nos reconocemos como 'evistas'", declaró Javier Socopayo, uno de los militantes.

La protesta simbólica incluyó a mujeres aimaras, conocidas como ‘cholas’, que empacaron en maletas sus tradicionales polleras azules, en un gesto que simboliza el fin de su vínculo con el partido, ahora bajo el control de sectores afines al presidente Luis Arce. "Nos robaron la sigla, pero no nos quitarán la lucha", exclamó una de ellas mientras doblaba una bandera azul del MAS.

La escena se replicó en Cochabamba, bastión político de Morales, donde cientos de simpatizantes acudieron a las oficinas del Tribunal Departamental Electoral (TED) para formalizar su salida del MAS.

Morales, quien gobernó Bolivia entre 2006 y 2019, firmó un acuerdo con el FPV para ser su candidato único en las próximas elecciones. La decisión llega meses después de que el exmandatario perdiera el liderazgo del MAS en medio de disputas internas con el ala ‘arcista’, liderada por el actual presidente Luis Arce.

Omar Arce, dirigente del bloque evista, aclaró que la renuncia masiva no significa una adhesión automática al FPV, ya que a finales de marzo se decidirán “una nueva sigla y nuevos colores” para el movimiento de Morales. Con este propósito, los seguidores del exgobernante celebrarán un congreso en Villa Tunari del 29 al 31 de marzo, donde definirán su nueva estructura política.

Mientras tanto, el MAS controlado por el oficialismo llevó a cabo un cónclave en El Alto para definir su estrategia electoral. Aunque Luis Arce no ha confirmado su candidatura a la reelección, se perfila como la principal apuesta del partido, con crecientes apoyos dentro del oficialismo.

La fractura del MAS, que comenzó en 2019 tras la crisis política que llevó a la salida de Morales del poder, se profundizó en los últimos años con tensiones entre el exmandatario y Arce. Morales insiste en que tiene derecho a postularse pese a la restricción constitucional que limita la reelección a un solo periodo adicional, argumento que será clave en la batalla política que se avecina.

Con un MAS dividido y la irrupción del FPV como una nueva plataforma para Morales, Bolivia se encamina a unas elecciones presidenciales marcadas por la pugna entre sus dos principales figuras del oficialismo.

Fuente: Infobae

Artículo Anterior Artículo Siguiente

Sufragio El Podcast